Flamenco party

El pasado viernes 7 de Junio, el Ciclo Flamenco BBK de Bilbao clausuró su edición 2019 con una performance, o aproximación a lo que es unaFiesta Flamencaen la que un grupo de oficiantes, capitaneados por Antonio el Marsellés, acercaron al público local a lo que es una auténtica fiesta flamenca. Para ello se reunió a un excepcional elenco artístico en el que se trató de mantener el equilibrio entre la juventud y la veteranía del flamenco contemporáneo con: Perico el Pañero, Juanfran Carrasco, Gema Moneo, Ruben Lara, José de Pura, José Lérida y Paco Vega.

Fiesta en Triana. El Planeta, asido a su pátina legendaria cayéndole por la tela tullida de sus mallas, ampara a El Fillo ante los ojos de medio arrabal. Cantan, beben, percuten las cuerdas de la vihuela como si la noche no fuera a encontrar nunca su fin. Serafín Estébanez Calderón lo está viendo todo. Su pluma, arde en deseos de contarlo. La tinta corre por las páginas de sus “Escenas Andaluzas”. Las palabras flamenco y fiesta aparecen una vez más juntas. Su comunión va más allá de la cita de Cadalso en sus “Cartas Marruecas”. Desde este momento se puede hablar de un vocablo: simbiosis. Y hasta hoy.

El aprendizaje y transmisión del flamenco ha estado fuertemente vinculado al ámbito doméstico. Casas, patios de vecinos y corrales fueron durante años su espacio de desarrollo. Por aquel entonces, el flamenco cumplía una función social básica: servir como diversión y liberación personal de sus oficiantes. Desde las proto-juergas narradas por los viajeros románticos, las fiestas en reservados, cuartos, tablaos y casetas de feria, hasta las zambombas, romerías y ritos de paso –pedimentos, bodas y bautizos- han sido varios y muy diferentes los ámbitos que el flamenco ha utilizado como vehículo de expresión en su vertiente de uso.

A lo largo de la historia, existen numerosos relatos que nos hablan de un tipo de reunión, fiesta o juerga, al que comúnmente se conoce por el nombre de fiesta de cabales en clara referencia al grupo de persona que tiene acceso a ellas. Para la jerga flamenca, cabal será todo aquel aficionado al que públicamente se le reconoce un cierto grado de conocimiento del flamenco, aparte de una determinada estética y comportamiento.


Ultimately, las fiestas son modelos de la sociedad: representaciones simbólicas de las relaciones sociales, pero a la vez son un modelo para expresar, sin temor a represalias, la sociedad que se desea. De ahí que el tiempo de fiesta sea un “tiempo fuera del tiempo”, o una especie de paréntesis dentro de lo que hemos dado en llamar vida cotidiana. Por eso no hay que olvidar que desde Aquella fiesta del Planeta y El Fillo han pasado dos siglos. Doscientos años. La máquina del tiempo espeta sus argumentos: los hábitos cambian, las personas pasan y el flamenco de fiesta se reinterpreta en las manos de las nuevas generaciones. Pero quede clara una cosa: cualquier tiempo pasado no fue mejor. Sólo distinto.

NOTA: El elenco artístico siempre será distinto, para guardar fidelidad con la realidad de la fiesta flamenca.Ya que no hay dos fiestas iguales ni en las que participen los mismos artistas y oficiantes. Por eso se requiere para su desarrollo un espacio en el que artistas y público estén al mismo nivel y no exista la tradicional separación escénica de escenario y público. En caso de poder realizar una serie de representaciones lo ideal sería conformar varios elencos distintos para presentar varias propuestas diferentes de fiesta, claramente diferenciadas bien por el marco geográfico o por cualquier otro criterio artístico.

CANTE / Perico PañeroJuanfran CarrascoJosé LeridaEl Marsellés

GUITARRA / Rubén LaraJosé de Pura

BAILE / Gema MoneoPaco Vega

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